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Los 8 consejos que harán tus navidades más sostenibles

Como diría el tópico real, “en estas fechas tan señaladas” como es la Navidad, y toda la magia que nos rodea, es más que habitual los excesos en prácticamente todos los aspectos, lo que hace que la cuesta de enero se convierta en más inclinada. Por ello te queremos contar que es posible tener una Navidad más sostenible.

Las grandes comilonas, regalos que se acumulan para ser devueltos y aprovechar las rebajas, y facturas de gastos del hogar más dignas de provocar efectos de Halloween que de Navidad.

Sin embargo, hacer las cosas con cabeza y conciencia no está reñido con el espíritu navideño, ni con poder disfrutar de unas fiestas de lo más entrañables. De esta manera, y como no somos esos animales que hibernan todo el invierno para evitar gastos, y preferimos compartir estas fechas con nuestros seres queridos, aquí tenéis una serie de consejos para una Navidad más sostenible y ecológica.

1. Planificar, la madre de todas las ciencias

“¡Me gusta que los planes salgan bien!”. Una de las frases que más ha trascendido de ‘Equipo A’ a la vida cotidiana. No estamos descubriendo América, en cualquier aspecto de la vida planificar y planear es la clave para poder conseguir el éxito, y sobre todo, ser eficientes. En el campo que nos abarca aquí, planificar puede marcar la diferencia entre la línea que separa el derroche y la sostenibilidad.

Planificar tus planes de estas Navidades te pueden ayudar a usar la vía más económica y ecológica para llegar a estos eventos, tanto en transporte como en preparación. Elegir el menú a realizar en todas estas cenas familiares y sociales te ayudará a evitar los productos precocinados y a poder predecir las cantidades de comida justa, evitando así los desperdicios.

Lo mismo ocurre con los regalos, pensar con tiempo que es lo que quieres regalar te ayudará a poder elegir un regalo ideal y al mismo tiempo podrás evitar esos apuros de última hora que terminan en comprar cualquier cosa fabricada al otro lado del mundo en unas grandes superficies.

2. Reutilizar en decoración no tiene desperdicio

La Navidad perdería gran parte de su espíritu y magia si no fuese por esa cantidad ingente de adornos y decoración que abarrotan las calles, los escaparates y las propias casas. Renos, papas noeles, estrellas, casas nevadas, y demás adornos se hacen dueños de nuestros campos visuales mires donde mires.

Sin embargo, este derroche de fantasía e ilusión, y por qué no decirlo, de materiales, no tiene porque estar reñido con la sostenibilidad. Se puede perfectamente conseguir tener la casa navideña más adorable de la forma más original y ecológica.

Lo primero sería pensar en el rey de todos los adornos de la casa, el árbol. Para aquellos que sean de elegir un árbol artificial, deben saber que deberían utilizar ese único árbol durante 20 Navidades para igualar la huella de carbono de utilizar uno natural según datos de Carbon Trust.

La opción más ecológica en este caso sería utilizar un árbol de Navidad natural. Utilizar esta opción tiene numerosas ventajas. Ya existen viveros que ofrecen el servicio de alquilar un árbol en Navidad. Lo utilizas en Navidad, y al terminar las fiestas lo recogen para reutilizarlo o buscarle un hogar definitivo. No dudes en buscar en tu vivero más cercano por si tuvieran este servicio.

De la utilización de árboles naturales no hay que olvidar que requieren un cuidado más especial, debido a que son seres vivos. Y no podemos olvidar, que esta opción tiene otra ventaja; cuando termine la Navidad siempre podéis buscar un lugar donde ir toda la familia y replantarlo. Dos en uno, excursión a la naturaleza y educación en medio ambiente.

Para el resto de decoración podemos reutilizar una y otra vez la misma durante varios años. A más reutilización, más ahorro para el planeta. Pero uno de nuestros imprescindibles para estas fechas es la decoración hecha con nuestras propias manos. Con hojas caídas, materiales que no usemos, ramas del campo; las opciones son infinitas. Puedes crear desde tu propio árbol de Navidad, hasta tu propio belén sin perder ese toque original y hogareño. Nosotros nos quedamos con ese coro de villancicos realizados con latas de cerveza y refrescos. ¡Adorables!

Reutilizar decoración no tiene desperdicio para unas Navidad más sostenible

3. Sin luces no hay camino a la Navidad

Igual de importantes que los adornos son las luces. Luces en el árbol, luces en el belén, luces en el balcón; la Navidad es una fiesta de luz, de eso no hay duda. Sin embargo, solo hace falta ver unos minutos cualquier informativo para ver que la luz, en forma de electricidad, también es protagonista. Los altos precios de la electricidad están provocando a más de uno que se lo piense a la hora de enchufar el espíritu navideño en casa.

Por eso lo más importante para encontrar una solución sostenible para este problema sería elegir el tipo de luces correcto. Las luces LED consumen un 90% menos que las luces tradicionales, con lo que conlleva todo ello. Así que son una de las recomendaciones obligatorias si buscas unas fiestas ecológicas.

Aunque no solo basta con cambiar el tipo de luces. También hay que entender que la utilización de estas debe estar reservada para unas horas concretas del día. Para qué sirve tener toda la noche las luces encendidas si nadie las está disfrutando mientras duerme. Así que elige sabiamente que horas tus luces brillarán con sentido en casa.

Si eres más tradicional y prefieres la luz y calor hogareño de unas velas ve con ojo. Muchas de las velas fabricadas industrialmente contienen compuestos dañinos para el medio ambiente. En ese caso te recomendamos las velas realizadas con miel de abeja, a ser posible las realizadas lo más cerca de ti posible.

4. No pierdas energía estas fiestas

Otro clásico de estas fiestas. El invierno ya está aquí, y con él los abrigos, los chocolates calientes y también el uso de la calefacción. Si no eres de esos afortunados que puede aprovecharse del calor natural de una chimenea – no hay nada más navideño -, hay que estar atento al termostato de nuestro hogar. Con el problema del precio de la electricidad y con la vista puesta en evitar el despilfarro energético y todo lo que supone, la calefacción debería estar entre los 19 y los 21 grados. Cada grado que se sube, supone un 5% o 7% más de consumo. Y como siempre, la elección correcta de las horas que se va utilizar la calefacción marca la diferencia entre el malgasto y la eficiencia.

Y que decir de utilizar energías renovables. Tanto en el gasto eléctrico de la luz, como a la ahora de calentar la vivienda, estás fechas son una buena opción para pasarse a las renovables, o incluso aprovechar el tiempo para conocer que origen tiene la energía que llega a casa. Unas placas solares instaladas en el tejado de casa pueden suponer un ahorro en la factura a la hora de calentar la caldera, y otro pequeño alivio para el planeta.

5. Una elección correcta de menú

Quién no se ha planteado al acabar estas fechas apuntarse al gimnasio, o comenzar a hacer ejercicio, para poder bajar esos kilitos de más que se cogen en las copiosas cenas que se acumulan estos días: cenas de empresas, cenas familiares, cenas con amigos; y la mayoría compuestas por prácticamente el mismo menú; carnes y mariscos.

Ante esta oleada de alimentos que te hacen preguntar si todavía queda el principal cuando en la mesa aún quedan entrantes, recomendamos elaborar un menú elegido con antelación. Nada de dejarlo todo a ultimar hora, que los productos que nos salvan esas situaciones no suelen ser saludables ni tampoco muy ecológicos.

Así que hay que olvidar las pizzas de microondas, y pensar en un menú que contemple todas las opciones, sea equilibrado y elaborado con productos de temporada y de comercio local. Esas tiendas cerca de ti que ofrecen calidad y que no reciben tanta atención como las grandes superficies.

Elige correctamente el menú, contempla la compra de comercio justo para unas Navidad más sosteible

Contemplar otras opciones como la compra de comercio justo, y elaborar un menú vegano, pueden colaborar en evitar las sobras, y por tanto el despilfarro de comida que termina en la basura.

6. Reciclar es otra forma de regalar

Con tantos abusos en Navidad es normal que estas fechas se conviertan en unas de las principales causas del aumento de desechos y residuos. Por esa razón, y con más motivos, estas fechas son fechas de reciclaje y reutilización. Cada desperdicio sobrante a su cubo correspondiente, y si podemos reutilizar cualquier cosa mucho mejor. Que mejor regalo que regalarle más vida al planeta.

De esta manera, podemos llevar nuestra propia bolsa a la hora de ir a la compra de comida o de regalos; olvidarnos de usar cubiertos, platos y vasos de un solo uso; o envolver nuestros regalos de la forma más original, con papel de periódico, hojas de libros viejos, o incluso, papel de regalo reutilizado de otros años.

7. Un regalo especial

Otro de los temas más habituales de estas fechas son los regalos, pues pocas son las personas a los que no les hace la mínima ilusión recibir un detalle de sus seres queridos. Sin embargo, ser detallista no está reñido con estar concienciado con el planeta. Se puede regalar con cabeza con opciones como todos esos regalos hechos a mano.

Otra de las opciones que pueden resultar más atractivas puede ser el trueque o la compra de segunda mano, con las posibilidades que ofrecen portales digitales y apps. Un juguete del que se haya cansado un niño puede significar la alegría de otro esta Navidad.

También es importante pensar en el origen del regalo. Como ya se ha recalcado, si es de origen del comercio de proximidad y local, mejor que mejor, así evitaremos el impacto que los grandes viajes de origen provocan.

En este sentido hay infinidad de consejos, pero lo importante es hacerlo todo con cabeza y pensando en el sentido que tiene hacerlo. Así optar por rechazar regalos que conlleven la utilización de pilas puede ser una opción de lo más sostenible.

Como última cosa en este punto, es tradición enviar las típicas postales navideñas con una foto entrañable de la familia. Para ahorrar papel siempre puedes crear una electrónica y enviarla por mensajería instantánea o correo a tus contactos más cercanos. Otra opción qué seguro que gustará, son las postales navideñas que se pueden plantar porque están hechas de papel biodegradable y contienen semillas.

8. Dedica este tiempo a ser mejor

Las Navidades son fechas que suelen coincidir suelen coincidir con periodos de vacaciones en algunos sectores laborales. A pesar de la tarea que puede conllevar en algunos casos tener los niños en casa o los compromisos familiares que se dan estos días, seguro que se puede sacar un rato para llevar los medicamentos caducados a puntos SIGRE, reciclar las pilas que no uses, y actividades similares.

De la misma forma, evita los traslados en vehículo y aprovecha para pasear y disfrutar de la decoración de tu ciudad o localidad. Y sino, siempre quedará el transporte público si prefieres ir más cómodo.

Navidades distintas, las hay tantas como casas. Por esa razón, se debe encontrar el motivo y la forma que lleve a que tus Navidades sean de lo más inolvidables posibles, eso sí, sin olvidar que el planeta que tenemos nos necesita

Dedica este tiempo a ser mejor en Navidad

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